Procedimiento

Punción lumbar en CDMX

Un procedimiento breve que toma una muestra del líquido que rodea al cerebro y la médula, o que mide o alivia su presión, para diagnosticar o tratar.

Qué es la punción lumbar

El cerebro y la médula espinal están rodeados por un líquido transparente llamado líquido cefalorraquídeo, que los amortigua y los nutre. La punción lumbar consiste en introducir una aguja fina en la parte baja de la espalda, por debajo de donde termina la médula, para obtener una muestra de ese líquido o para medir su presión.

Se hace en la zona lumbar porque la médula espinal termina más arriba, en la altura de las primeras vértebras lumbares, y por debajo solo hay raíces nerviosas flotando en el líquido, que se desplazan cuando la aguja se acerca. Por eso, bien realizada, el procedimiento es seguro.

Para qué se indica

Puede tener fines diagnósticos o terapéuticos. Entre los motivos más comunes están:

  • Sospecha de infecciones del sistema nervioso, como la meningitis o la encefalitis.
  • Sospecha de hemorragia subaracnoidea cuando la tomografía no la muestra con claridad.
  • Estudio de enfermedades inflamatorias o desmielinizantes, como algunas formas de esclerosis múltiple, o de ciertos tipos de cáncer que afectan las meninges.
  • Medir la presión del líquido, por ejemplo en la hipertensión intracraneal idiopática.
  • Retirar una cantidad de líquido para aliviar síntomas, como en la prueba de extracción en la hidrocefalia normotensiva, o para administrar medicamentos dentro del espacio espinal.

No siempre es seguro hacerla. Si hay una masa en el cerebro que aumenta la presión, si hay trastornos de la coagulación, si se usan anticoagulantes o si hay infección en la piel de la zona, puede tener que retrasarse o hacerse de otra forma. Por eso se revisan antes tus estudios y tus medicamentos.

Cómo se hace

Antes de realizarla se te explica el procedimiento y se confirma que no tengas contraindicaciones. A veces se pide una tomografía o resonancia previa. Se te solicita que firmes un consentimiento informado.

Se coloca a la persona de lado, en posición fetal, con las rodillas hacia el pecho, o sentada e inclinada hacia delante, para abrir los espacios entre las vértebras. Se limpia la piel con antiséptico, se aplica anestesia local con una aguja muy fina y, cuando la zona está insensible, se introduce la aguja de punción entre dos vértebras lumbares, normalmente entre la tercera y la cuarta o la cuarta y la quinta.

Al llegar al espacio que contiene el líquido, este sale por gotas. Se mide la presión si se requiere, se recogen los tubos con la muestra y se retira la aguja. Se cubre el sitio con un apósito. El procedimiento completo suele tomar entre quince y treinta minutos, y la mayoría de las personas solo siente presión o una molestia breve al introducir la aguja, a veces un chispazo en una pierna que cede rápido.

La muestra se envía a laboratorio para estudiar sus células, proteínas, glucosa, microorganismos y otros marcadores, según lo que se busque. Los resultados orientan el diagnóstico y el tratamiento.

Después del procedimiento

Se suele indicar reposo acostado durante un tiempo breve, buena hidratación y evitar esfuerzos intensos durante el resto del día. Muchas personas pueden retomar sus actividades normales al día siguiente.

La molestia más común es el dolor de cabeza posterior a la punción, que aparece al estar de pie o sentado y mejora al acostarse. Ocurre en una parte de las personas, suele ceder en pocos días con reposo, líquidos y analgésicos, y existe tratamiento específico cuando persiste. También puede haber dolor local en la espalda.

Las complicaciones graves, como infección, sangrado o lesión de una raíz nerviosa, son poco frecuentes. Debes consultar si aparece fiebre, rigidez de cuello, dolor intenso, debilidad en las piernas, dificultad para orinar o un dolor de cabeza que no mejora.

Por qué atenderte con el Dr. Ojendis

La punción lumbar es un procedimiento que, por su cercanía con la columna y con las enfermedades del sistema nervioso central, forma parte del trabajo cotidiano de un neurocirujano. El Dr. Ojendis la realiza con el cuidado que exigen sus indicaciones y sus contraindicaciones, y revisa antes tus estudios y tus medicamentos para que el procedimiento sea lo más seguro posible.

Su formación como neurocirujano en la UNAM, con experiencia en el Hospital General de México «Eduardo Liceaga», y su trabajo frecuente con hidrocefalia, hemorragias y patología de columna, le permiten interpretar el resultado dentro del cuadro completo de cada paciente.

  • Certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Neurológica (#1798)
  • Especialidad en Neurocirugía, UNAM, con mención honorífica
  • Estancia en el CHU Gui de Chauliac, Montpellier, 2024

Conoce la trayectoria completa del Dr. Ojendis

Preguntas frecuentes

  1. Se aplica anestesia local, de modo que lo que se siente es sobre todo presión. Puede haber un breve piquete al inicio y, a veces, un chispazo que baja por una pierna. El procedimiento dura entre quince y treinta minutos.

  2. No es lo esperable. La aguja se introduce por debajo del final de la médula espinal, donde solo hay raíces nerviosas que se desplazan. Las complicaciones graves son muy raras, y por eso se revisan antes los antecedentes y los estudios.

  3. Puede deberse a la pérdida de una pequeña cantidad de líquido por el orificio de la aguja. Empeora de pie y mejora acostado. Suele ceder con reposo, líquidos y analgésicos, y hay tratamientos si continúa.

  4. Muy probablemente sí, pero nunca lo hagas por tu cuenta. El médico que te los indicó y el neurocirujano deciden en conjunto cuándo suspenderlos y cuándo reiniciarlos, según tu enfermedad.

Esta información es orientativa y no sustituye una valoración médica. Cada caso se decide después de revisar tu historia clínica, tu exploración y tus estudios. Descargo médico.

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