Procedimiento

Consulta de neurocirugía en CDMX

Una valoración tranquila de tu cerebro o tu columna: revisamos tus estudios, te exploramos y te explicamos las opciones, incluida la de no operar.

Qué es una consulta de neurocirugía

La neurocirugía es la especialidad que atiende enfermedades del cerebro, la médula espinal, los nervios y las estructuras que los protegen, como el cráneo y la columna vertebral. Una consulta con un neurocirujano no significa que vayas a operarte. En la mayoría de los casos sirve para entender qué está causando tus síntomas, descartar lo que sea grave y decidir cuál es el camino más conveniente, que muchas veces es un tratamiento sin cirugía.

El Dr. Victor Ojendis atiende a pacientes adultos. Su práctica se concentra en la columna vertebral, los tumores del cerebro y de la médula, las enfermedades vasculares del cerebro, la hidrocefalia y las urgencias neuroquirúrgicas. La consulta se hace de forma presencial en cualquiera de sus dos consultorios.

Cuándo conviene pedir una cita

No hace falta tener un diagnóstico para acudir. Estas son las situaciones más comunes que llevan a una primera consulta:

  • Dolor de espalda o de cuello que no mejora con el tratamiento habitual, sobre todo si baja por un brazo o una pierna.
  • Hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza en manos, brazos, piernas o pies.
  • Una resonancia o tomografía que menciona hernia de disco, canal estrecho, tumor, aneurisma, hidrocefalia o hematoma.
  • Dolores de cabeza nuevos, intensos o que cambian de carácter, mareos persistentes o alteraciones de la visión que tu médico no ha podido explicar.
  • Un golpe en la cabeza con síntomas que continúan días después.
  • Querer una segunda opinión antes de aceptar una cirugía de cerebro o de columna.

Si lo que tienes es una urgencia, como pérdida súbita de fuerza o de habla, convulsiones o el peor dolor de cabeza de tu vida, no esperes cita: acude al servicio de urgencias más cercano.

Cómo es la consulta, paso a paso

Todo comienza con tu historia: desde cuándo tienes los síntomas, qué los empeora o los alivia, qué tratamientos has probado, tus enfermedades de fondo, las cirugías previas, los medicamentos que tomas y si usas anticoagulantes. Estos datos cambian por completo las decisiones, por eso conviene llevarlos anotados.

Después se hace una exploración neurológica: fuerza, sensibilidad, reflejos, equilibrio, marcha y, cuando corresponde, funciones como el habla, la memoria o la visión. Es una revisión sin dolor que se hace con un martillo de reflejos y con indicaciones sencillas, y es la que permite relacionar lo que sientes con lo que muestran las imágenes.

A continuación se revisan tus estudios. Si tienes una resonancia magnética o una tomografía, lo ideal es llevar las imágenes en disco o en un enlace, y no solo el informe escrito, porque el neurocirujano necesita verlas directamente. También sirven los rayos X, los estudios de laboratorio y los resultados de pruebas como electromiografías.

Al final de la consulta recibes un plan que se explica en palabras sencillas. Puede incluir tratamiento con medicamentos y rehabilitación, procedimientos como bloqueos o infiltraciones, estudios adicionales para precisar el diagnóstico, observación con revisiones periódicas o, cuando es lo que corresponde, una cirugía. Si se plantea operar, se te explica el objetivo, los riesgos más relevantes, las alternativas y qué esperar de la recuperación, para que puedas decidir sin prisa.

Después de la consulta: costos, seguros y seguimiento

El precio de referencia de la consulta de primera vez es de 1,200 pesos mexicanos y el de las consultas subsecuentes es de 1,000 pesos. Son cifras orientativas que se confirman al agendar, porque pueden variar según el consultorio y el caso.

El doctor atiende a pacientes de varias aseguradoras. La cobertura depende de tu póliza, del consultorio y del procedimiento, así que lo más práctico es escribirnos con el nombre de tu aseguradora antes de la cita y lo confirmamos contigo.

Si después de la consulta se indica tratamiento sin cirugía, se programa una revisión para ver cómo respondes. Si hace falta algún estudio adicional, se te indica cuál y con qué datos pedirlo. Y si la decisión es operar, la cirugía se programa con calma, salvo que se trate de una urgencia, y se te entrega la información necesaria para tu seguro y para tu preparación.

Por qué atenderte con el Dr. Ojendis

El Dr. Ojendis estudió medicina en la Universidad Anáhuac México Norte y se formó como neurocirujano con la UNAM en el Hospital General de México «Eduardo Liceaga». Profundizó en cirugía de columna de mínima invasión en el Centro Médico Nacional «20 de Noviembre» del ISSSTE y, en 2024, hizo una estancia en el CHU Gui de Chauliac, en Montpellier, Francia, centrada en la cirugía en paciente despierto.

Esa mezcla de formación le permite valorar tanto problemas de columna, que son los que más consultas generan, como enfermedades del cerebro. Habla español, inglés y francés, lo que ayuda a pacientes extranjeros o residentes que prefieren atenderse en otro idioma.

  • Certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Neurológica (#1798)
  • Especialidad en Neurocirugía, UNAM, con mención honorífica
  • Estancia en el CHU Gui de Chauliac, Montpellier, 2024

Conoce la trayectoria completa del Dr. Ojendis

Preguntas frecuentes

  1. Es lo ideal pero no es obligatorio. Si ya tienes resonancia, tomografía o rayos X, llévalos en disco o con el enlace de las imágenes, junto con el informe. Si todavía no te has hecho ninguno, en la consulta se te indica cuál conviene y por qué.

  2. El precio de referencia es de 1,200 pesos mexicanos para la primera vez y de 1,000 para las consultas subsecuentes. Se confirma al agendar porque puede variar según el consultorio y el caso.

  3. No. La mayoría de las consultas de neurocirugía terminan en un plan sin cirugía: medicamentos, rehabilitación, bloqueos o simple observación. La operación solo se propone cuando tu caso lo justifica, y siempre se te explican las alternativas.

  4. Sí, y es una práctica sana. Lleva tus estudios y el planteamiento que te hicieron, y se revisan con calma para decirte si coincide con lo que se ve en las imágenes y qué otras opciones existen.

Esta información es orientativa y no sustituye una valoración médica. Cada caso se decide después de revisar tu historia clínica, tu exploración y tus estudios. Descargo médico.

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