Procedimiento

Craneoplastía en CDMX: reconstrucción del cráneo

Cuando falta una parte del hueso del cráneo, se puede reconstruir para proteger el cerebro y devolver la forma de la cabeza.

Qué es una craneoplastía

Es una cirugía para reparar un defecto en el hueso del cráneo. Ese defecto puede deberse a que se retiró un fragmento durante una operación, por ejemplo una craniectomía descompresiva después de un traumatismo o de un infarto cerebral extenso; a la extirpación de un tumor que afectaba el hueso; a una infección; o a una fractura grave.

En la craniectomía descompresiva se retira temporalmente una parte del cráneo para dejar espacio a un cerebro muy inflamado. Cuando la inflamación cede y la persona se estabiliza, se planea reponer esa pieza o sustituirla por otra con una craneoplastía, generalmente semanas o meses después, según el caso.

Por qué se hace y cuándo conviene

La craneoplastía tiene objetivos de protección, de función y de apariencia:

  • Proteger el cerebro, que en la zona sin hueso queda cubierto solo por piel y músculo y es más vulnerable a golpes.
  • Restablecer la forma de la cabeza, con el beneficio estético y psicológico que eso supone.
  • Mejorar síntomas del llamado síndrome del trepanado, que incluye dolor de cabeza, mareo, fatiga y dificultad de concentración en personas con un defecto óseo extenso.
  • En algunos casos, favorecer la circulación del líquido cefalorraquídeo y la recuperación neurológica.

El momento ideal se decide según tu recuperación, el estado de la piel, la ausencia de infección y la presencia de hidrocefalia, que a veces debe tratarse antes o durante la misma intervención.

Cómo se hace

Se parte de un estudio de imagen, una tomografía, que permite medir el defecto. Con esos datos se elige el material. Si se conservó el hueso original, ya sea congelado o en un bolsillo bajo la piel, puede volver a colocarse, aunque hay riesgo de que se reabsorba o se infecte. Cuando no, se emplean implantes de otros materiales.

Los materiales más usados son el titanio, en mallas o placas, el polimetilmetacrilato, un cemento acrílico moldeable, y el PEEK, un polímero rígido. Algunos implantes se diseñan a medida con base en la tomografía, para ajustarse a la forma exacta del defecto y mejorar el resultado estético, y otros se moldean durante la cirugía.

La intervención se realiza bajo anestesia general. Se abre la piel siguiendo, en lo posible, la cicatriz anterior, se separa con cuidado la piel de la superficie de las membranas del cerebro, y se coloca el implante, que se fija al hueso sano con pequeñas placas y tornillos. Se puede dejar un drenaje temporal y se cierra por planos. Suele durar unas pocas horas.

Recuperación y riesgos

La estancia en el hospital es corta, en general de uno a pocos días. Puede haber inflamación y moretones alrededor de la zona, que ceden en las primeras semanas. Se indica evitar golpes en la cabeza y controlar el dolor con medicamentos, y se hacen revisiones de la herida y estudios de control.

Los riesgos incluyen infección, acumulación de líquido o de sangre debajo del implante, y, en el caso del hueso propio, la reabsorción. La infección es la complicación que más preocupa y puede obligar a retirar el implante, por eso se cuida mucho la técnica y la vigilancia de la piel.

La mayoría de las personas vuelve a sus actividades normales en unas semanas, y muchas notan una mejoría de los síntomas del síndrome del trepanado. El resultado estético depende de cada caso y del tipo de implante.

Por qué atenderte con el Dr. Ojendis

La craneoplastía suele ser el cierre de un proceso largo, que empezó con un traumatismo, un tumor o una cirugía de urgencia. El Dr. Ojendis, con su formación en neurocirugía en el Hospital General de México «Eduardo Liceaga» y su trabajo con traumatismos, tumores y hemorragias cerebrales, conoce ese proceso completo y puede valorar si es el momento oportuno.

En la consulta se revisan tus estudios, se conversa sobre qué material conviene en tu situación y se te explican las alternativas y los riesgos, para que tomes una decisión informada junto con tu familia.

  • Certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Neurológica (#1798)
  • Especialidad en Neurocirugía, UNAM, con mención honorífica
  • Estancia en el CHU Gui de Chauliac, Montpellier, 2024

Conoce la trayectoria completa del Dr. Ojendis

Preguntas frecuentes

  1. No hay un único momento. Suele hacerse cuando la inflamación cerebral cedió y no hay infección, lo que puede ser desde algunas semanas hasta varios meses después, según cada caso. El neurocirujano lo decide con base en tu evolución.

  2. Puede usarse el hueso propio, si se conservó, o materiales como titanio, polimetilmetacrilato o PEEK, que pueden ser a medida. La elección depende del tamaño del defecto, del riesgo de infección y de lo que se disponga.

  3. No. Además de restaurar la forma de la cabeza, protege el cerebro y puede mejorar síntomas como el dolor de cabeza, el mareo y la fatiga en personas con un defecto óseo grande.

  4. Los principales son la infección, la acumulación de líquido o sangre bajo el implante y la reabsorción del hueso propio. Se reducen con una buena técnica y con un seguimiento cercano, y se te explican antes de la cirugía.

Esta información es orientativa y no sustituye una valoración médica. Cada caso se decide después de revisar tu historia clínica, tu exploración y tus estudios. Descargo médico.

WhatsApp Llamar Cómo llegar Correo
WhatsApp Llamar