Qué es el canal lumbar estrecho
La columna tiene en su interior un conducto, el canal vertebral, por donde pasan la médula espinal y, en la parte baja, el conjunto de raíces nerviosas que van hacia las piernas. Estenosis significa estrechez: en el canal lumbar estrecho, ese conducto se reduce de tamaño y los nervios quedan apretados.
La causa más frecuente es el desgaste propio de los años. Los discos pierden altura y abomban, las articulaciones de la columna crecen con el desgaste, un ligamento que recorre el canal se engrosa y a veces una vértebra se desliza. Por eso es más común después de los 55 a 60 años, aunque algunas personas nacen con un canal más estrecho y la estenosis aparece antes.
Síntomas típicos
El síntoma clásico es la llamada claudicación neurogénica. Consiste en lo siguiente:
- Dolor, pesadez, cansancio u hormigueo en una o ambas piernas al caminar o al estar de pie un rato.
- Mejoría al sentarse o al inclinarse hacia delante, por ejemplo apoyándose en un carrito del supermercado, porque esa posición agranda el canal.
- Dolor de espalda baja, que puede estar presente o no.
- En casos avanzados, debilidad de las piernas, torpeza al caminar o alteraciones del control de la orina.
Estos síntomas pueden confundirse con los de problemas circulatorios de las piernas, que también duelen al caminar, por lo que conviene que los distinga un médico. La resonancia magnética muestra el grado de estrechez y qué estructuras lo causan.
Tratamiento: de lo conservador a la cirugía
Cuando los síntomas son leves o moderados, se empieza con tratamiento no quirúrgico: medicamentos para el dolor, fisioterapia, ejercicios de flexión y fortalecimiento, control del peso y, a veces, infiltraciones epidurales o bloqueos guiados por imagen para aliviar la inflamación de los nervios. Muchas personas logran mantener una buena calidad de vida así.
La cirugía se considera cuando los síntomas limitan de forma importante la vida diaria, cuando el tratamiento conservador no ayuda o cuando hay debilidad que progresa. El objetivo es la descompresión, es decir, ampliar el espacio de los nervios retirando el hueso, el ligamento o el material de disco que los aprieta, una técnica que se conoce como laminectomía o descompresión lumbar.
Siempre que es posible, se hace con técnicas de mínima invasión, que preservan los músculos y los elementos que dan estabilidad a la columna. Si además hay una vértebra deslizada o inestable, puede ser necesario añadir una fijación con tornillos. Cuál es la mejor opción depende de tus estudios y de tu caso.
El canal estrecho también puede ocurrir en la columna del cuello. En ese caso, la compresión de la médula cervical puede causar torpeza en las manos y alteraciones en la marcha, y entre las técnicas quirúrgicas está la laminoplastia, conocida como «puerta francesa», que amplía el canal conservando las estructuras posteriores de la vértebra.
Recuperación y expectativas
Después de una descompresión lumbar, la mayoría de las personas puede levantarse y caminar poco después de la cirugía. El dolor y el cansancio en las piernas al caminar suelen mejorar de forma notable, aunque el hormigueo o la debilidad previos pueden tardar más o no desaparecer del todo si los nervios llevaban mucho tiempo comprimidos.
La rehabilitación con caminatas progresivas y ejercicio guiado favorece el resultado. Los tiempos para el regreso a las actividades se indican según el tipo de cirugía y la ocupación de cada persona.
Como en toda cirugía, existen riesgos, como infección, sangrado, lesión de un nervio, salida de líquido cefalorraquídeo o recurrencia de la estrechez con los años, que se explican antes de decidir. En personas con otras enfermedades se valora con especial cuidado el balance entre riesgos y beneficios.
Por qué atenderte con el Dr. Ojendis
El canal lumbar y cervical estrecho figuran entre las enfermedades de columna que atiende el Dr. Ojendis. Su formación en cirugía de columna y mínima invasión en el Centro Médico Nacional «20 de Noviembre» del ISSSTE, sumada a su especialidad en Neurocirugía por la UNAM, le permite proponer desde el tratamiento conservador hasta la descompresión quirúrgica, según lo que necesite cada paciente.
En la consulta se revisan tu resonancia y se relacionan los hallazgos con tus síntomas, porque una estrechez en la imagen no siempre explica el dolor. Solo se propone operar cuando ambos coinciden y el tratamiento sin cirugía no es suficiente.
- Certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía Neurológica (#1798)
- Especialidad en Neurocirugía, UNAM, con mención honorífica
- Estancia en el CHU Gui de Chauliac, Montpellier, 2024
Preguntas frecuentes
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El desgaste que lo causa no se revierte, pero los síntomas se pueden controlar. Muchas personas mejoran con tratamiento conservador, y la cirugía de descompresión puede aliviar de forma duradera el dolor y el cansancio al caminar cuando está indicada.
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Al estar de pie o caminar, el canal se estrecha un poco más y los nervios se comprimen. Al sentarte o inclinarte hacia delante se agranda, y el síntoma cede. Es un patrón característico de la estenosis.
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No. Se opera cuando los síntomas limitan mucho la vida diaria, cuando no mejoran con el tratamiento conservador o cuando hay debilidad que avanza. Muchas personas no necesitan operarse.
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No siempre. Muchas veces basta con descomprimir. La fijación se considera cuando hay una vértebra deslizada o inestable o cuando la descompresión puede debilitar la estabilidad. Se define con base en tus estudios.
Esta información es orientativa y no sustituye una valoración médica. Cada caso se decide después de revisar tu historia clínica, tu exploración y tus estudios. Descargo médico.

